Obras especiales


Palabras de esperanza



Nosotros somos, 
cenizas de fuego intenso,
Somos lagos, de mares inmensos.
Somos cuna, de tesoro pintoresco,
Somos todo, y nada al mismo tiempo.

Historia que invade nuestra alba,
Que pinta nuestra aurora,
Que moja las estrellas,
El techo es nuestro cielo, 
El tiempo nuestro amigo
Y la marcha del destino.

Somos, carne en vida propia
Hechos con dulzura
Hechos con palabras, sin mano criminal.

Debido, a todo cuanto anhelo 
Y todo cuanto tengo
No somos nada de eso y todo al mismo tiempo.

Volcanes, bellos e inmensos
Nublados en las puntas
Y verdes todo el cuerpo,
Me dejan tembloroso,
Me dejan advertido,
De la naturaleza
Y su inmenso poder.

La fauna, cuenta nuestra historia
Cuenta nuestro peso,
Cuenta el lamento.

Que triste, ver aquel señor
Y ver todo el daño, que se hace en su interior.
Talando nuestros palos,
Talando nuestra vida,
Talando el futuro,
Talando el destino.
Nos deja con un peso, a todos sobre encima.

Que pena es ver a nuestra gente,
Con piernas en el suelo,
En vez de estar luchando,
No es mas, que tiempo bien perdido.

El amor que nace,
Crece,
Y se desarrolla,
en nuestro interior
Es como un dulce aroma,
Como un pajarito
Que va de flor en flor.

Palabras, cuantas escondidas,
Cuantas nunca dichas,
Cuantas con deseo
Y muchas con desdichas.

Desean, muchas ser oídas,
Muchas ser probadas
Y muchas dejar de estar encarceladas.

Si pudiera, probar el paraíso
Dejar de estar metido, en el profundo abismo,
Dejarme de cadenas,
Que solo me encarcelan 
Dejar estas paredes que solo me condenan.

No olvides, a los necesitados
A los menos dichados,
Que clamar por amor!

No aflijas, tu pobre corazón
Que si no lo consuelas,
Puedes morir de amor.

Verdades, tan duras como rocas
Tan blandas como esponjas
Que brillan como el sol,
Algunas están mejor adentro, pues su naturaleza 
Así tienen que ser.

Afuera, allá por las estrellas
Se tiñen los azules de la oscuridad.
Misterios, tan grandes e inmensos,
Que nadie puede verlos,
Que no pueden tocarlos.

Canciones, que pintan nuestro mundo
Decoran la ausencia, de los que ya no están.
Algunas, nos llevan a universos, nos llevan a espacios de gran inmensidad.
Eternas y especiales.
Nos hablan de amor, tristeza y dolor con desesperación.
Y otras nos hablan de elocuencias pero con su sabor.

El miedo, nos puede devorar, nos puede cambiar
Pero no permitirlo, es lo primordial.

Y al fin, tenemos tantas cosas, 
que si no las vemos, ni las aprovechamos.
Y al fin, tenemos historias que no deben pasar.
Y al fin, tenemos lo que muchos, quisieran conseguir
Pues a los infortunados la vida, los tomo así.

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